Recorriendo mentalmente las vacaciones de este verano, me quedo ahora en Santo Domingo de la Calzada y en un restaurante que fue todo un descubrimiento: “Los Caballeros”. Muy cerquita de la plaza de la Catedral y del Parador, en la calle Mayor. El restaurante no tiene un pero. La atención es estupenda, la carta más que amplia y con platos típicos de la zona. La especialidad es el bacalao, pero la cecina estaba buenísima, servida con aceite y frutos secos, y el carpaccio de solomillo de ternera para qué os cuento. Además todo muy bien presentado, que entra por los ojos nada más traerlos a la mesa. Pero lo mejor de la cena sin duda fue el vino. Tenían un vino reserva “de la casa” que resultó ser uno de los que más me gustan de los que he probado hasta la fecha, el reserva 2004 de las Bodegas Martínez Alensanco. Muy difícil de encontrar en Madrid, pero que se puede pedir a la bodega para que lo envíen contrarrembolso. Merece la pena probarlo!viernes, 26 de febrero de 2010
Recorriendo mentalmente las vacaciones de este verano, me quedo ahora en Santo Domingo de la Calzada y en un restaurante que fue todo un descubrimiento: “Los Caballeros”. Muy cerquita de la plaza de la Catedral y del Parador, en la calle Mayor. El restaurante no tiene un pero. La atención es estupenda, la carta más que amplia y con platos típicos de la zona. La especialidad es el bacalao, pero la cecina estaba buenísima, servida con aceite y frutos secos, y el carpaccio de solomillo de ternera para qué os cuento. Además todo muy bien presentado, que entra por los ojos nada más traerlos a la mesa. Pero lo mejor de la cena sin duda fue el vino. Tenían un vino reserva “de la casa” que resultó ser uno de los que más me gustan de los que he probado hasta la fecha, el reserva 2004 de las Bodegas Martínez Alensanco. Muy difícil de encontrar en Madrid, pero que se puede pedir a la bodega para que lo envíen contrarrembolso. Merece la pena probarlo!
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jueves, 25 de febrero de 2010
Parador de Santo Estevo
Siempre había tenido la imagen de los Paradores como sitios rancios, con una decoración bastante pasada de moda y llenos de matrimonios mayores con “perras” en busca de un turismo tranquilote. Pero el Parador de Santo Estevo ha conseguido que mi opinión general sobre los Paradores cambiara, no radicalmente porque la cadena sigue conservando establecimientos tan rancios que como los que he descrito, pero sí ha despertado en mi la curiosidad por irlos descubriendo. Después de haber visitado alguno he confeccionado un ranking de Paradores rancios y que a medida que este blog vaya creciendo iré publicando.
Pero volviendo al hilo de esta entrada, que es a lo que yo venía, debo decir que el Parador de Santo Estevo es sin ninguna duda el lugar más inolvidable de los que he estado nunca. Y por eso se merece que la primera entrada oficial de este blog esté dedicada a él.
En primer lugar destacaría el magnífico edificio que alberga el hotel. Se trata de un Monasterio que, según dicen, data del siglo X que se sepa a ciencia cierta, pero también dicen que posiblemente sea anterior. A medida que vas llegando y lo ves en perspectiva desde arriba te das cuenta de que ese no es un hotel cualquiera.
Pero volviendo al hilo de esta entrada, que es a lo que yo venía, debo decir que el Parador de Santo Estevo es sin ninguna duda el lugar más inolvidable de los que he estado nunca. Y por eso se merece que la primera entrada oficial de este blog esté dedicada a él.
En primer lugar destacaría el magnífico edificio que alberga el hotel. Se trata de un Monasterio que, según dicen, data del siglo X que se sepa a ciencia cierta, pero también dicen que posiblemente sea anterior. A medida que vas llegando y lo ves en perspectiva desde arriba te das cuenta de que ese no es un hotel cualquiera.Tiene 3 claustros al que dan la mayoría de las habitaciones, si tienes suerte o si puedes elegir, creo que las mejores son las que dan al claustro principal. Es una sensación increíble asomarte a la ventana y tener esa vista. Algunos de los pasillos de los claustros están acristalados y ofrecen unos cómodos sofás en los que poder tomar una copichuela tranquilamente si el tiempo no acompaña para estar en el patio del claustro principal o en esa terracita escondida que da al bosque y a la terraza donde estan el jacuzzi y el solarium del Spa.
La decoración de las habitaciones y del interior del hotel es toda de estilo contemporáneo, con muebles de diseño, combinados con un excelente gusto y los elementos decorativos como pinturas, esculturas, alfombras, etc., no desmerecen en absoluto el gran trabajo de interiorismo que han hecho en él.
El restaurante, es precioso. Su techo de piedra abovedado es altísimo y de él cuelgan unas lámparas preciosas. Es muy acogedor porque las paredes están recubiertas de paneles de madera. También tiene una terraza que da al bosque de castaños
donde se puede salir a cenar, seguro que una cena ahí debe ser muy especial, lástima que cuando estuvimos el tiempo no lo permitió, pero espero volver y tener ocasión de hacerlo. Ni qué decir tiene que se come de maravilla. Igual que digo que los Paradores tienen un tufo rancio tremendo en general, debo reconocer que sus restaurantes merecen mucho la pena y el hecho de que dediquen sus cartas a platos regionales es un valor añadido. También suelen tener unas cartas de vinos bastante interesantes. Fue un descubrimiento en el Parador de Santo Estevo el Abadía da Cova Mencía. martes, 23 de febrero de 2010
La primera entrada...
No espero que sea un blog de interés general ni tener una lista interminable de followers, con el único propósito que nace es ir almacenando en él sitios, experiencias, lugares que hayan dejado huella en mi memoria, y para aquéllos que por insustanciales tampoco quiero olvidar.
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